Ingredientes

Aceites y mantecas para hacer jabón

Cada grasa aporta un equilibrio distinto entre dureza, espuma, acondicionamiento y rapidez de traza. Conocé los perfiles antes de armar una receta en la calculadora.

Perfiles esenciales

Los valores de una calculadora son orientativos: una fórmula también cambia con el agua, la temperatura, los aditivos y el curado. Empezá con pocas materias primas, pesá todo en gramos y consultá la guía de propiedades del jabón para interpretar el conjunto.

Aceite de oliva: suave y acondicionador, base clásica de recetas lentas. Aceite de coco: aporta limpieza, dureza y burbujas; se usa con moderación. Aceite de ricino: sostiene una espuma más estable en porcentajes bajos.

Manteca de karité: suma cuerpo y sensación cremosa. Aceite de girasol: aporta acondicionamiento y una alternativa vegetal ligera; conviene elegir una versión alta oleica para mayor estabilidad.

Cómo elegir una combinación

Una receta equilibrada suele combinar una grasa dura con aceites líquidos y, cuando hace falta, un pequeño porcentaje de ricino. No copies porcentajes sin revisar el tipo concreto de materia prima y su valor SAP. Definí primero el uso del jabón, calculá el álcali, elegí un sobreengrase prudente y dejá curar las pastillas por completo.