Guía para empezar
Cómo hacer jabón de glicerina
El jabón de glicerina o de base para fundir y verter parte de una base ya saponificada. Es una forma accesible de practicar color, aroma y diseño sin manipular soda cáustica ni esperar el curado de una receta desde cero.
Qué necesitás
Elegí una base apta para fundir y verter, transparente o blanca según el diseño. Sumá un recipiente resistente al calor, espátula, molde de silicona o plástico adecuado, balanza y colorantes o fragancias identificados para jabón. Un atomizador con alcohol isopropílico ayuda a eliminar burbujas superficiales y a unir capas.
Revisá siempre el límite de uso del proveedor para cada fragancia o aceite esencial. No uses colorante alimentario por defecto: puede migrar, desteñir o comportarse de forma imprevisible en la base.
Proceso básico
Cortá la base en cubos pequeños y fundila de a poco a baño María o en intervalos cortos de microondas, mezclando entre cada intervalo. Buscá que quede líquida y uniforme, no que hierva. El exceso de calor puede afectar el aspecto, el aroma y favorecer la transpiración de la barra.
Incorporá primero el color en poca cantidad y mezclá suave. Dejá bajar algo la temperatura antes de agregar el aroma, respetando el límite de uso. Verté despacio en el molde y rociá alcohol isopropílico sobre la superficie si aparecen burbujas. Para hacer capas, esperá que la anterior forme una película, rociá alcohol y recién entonces verté la siguiente.
Desmoldado y conservación
Dejá enfriar a temperatura ambiente hasta que la pieza esté firme. Si el molde se resiste, un enfriado breve puede ayudar, pero evitá congelarlo durante mucho tiempo: los cambios bruscos favorecen la condensación. Una vez fría, envolvela pronto si el ambiente es húmedo; las bases de glicerina pueden atraer humedad y mostrar gotas en la superficie sin que eso implique que estén arruinadas.
Problemas frecuentes
Burbujas: mezclá con menos energía y rociá alcohol isopropílico sobre la superficie. Capas que se separan: rociá alcohol sobre la capa anterior antes de verter. Color que migra: elegí colorantes declarados como no migrantes. Aroma débil: no sobrecalientes la base y verificá el límite de uso, sin superar la recomendación del proveedor.
Si querés controlar aceites, sobreengrase y álcali de una fórmula propia, pasá a la guía de jabón por proceso en frío y usá la calculadora.